
“Fuiste y serás el amor de mi vida, aunque tu sangre y tu corazón me hayan envenenado. No me cansaré de beber mis lágrimas porque muerta estoy de sed. Tu insolente traición, tu dejarme sola, tu sucumbir al vacío en Querétaro que me dejó hueca…”
Sigue leyendo: “Carlota en el País de las Maravillas”
Deja un comentario