
«El papá de mi papá amaba el beisbol. Nadie más en la familia es aficionado. Ni yo que pasé muchas tardes y noches pegada a mi abuelo. Él nunca intentó enseñarme y yo tampoco quise aprender. Honestamente, no recuerdo haber visto algún partido completo de niña o adolescente.»
Sigue leyendo…
Deja un comentario