La carretera

«Confieso que fui infantil e imprudente al salir del motel en medio de la noche y lanzarme a la carretera, sin nada más que el auto. Olvidé que no teníamos llanta de refacción y ahora estoy varada en la nada. Tengo frío. Llevo demasiado tiempo aquí y solo atino a pensar en Emmanuel, en su desconcierto cuando me levanté de la cama para vestirme; también, en su enojo cuando azoté la puerta de la habitación y me escuchó irme.»
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