¿A qué sabe la felicidad?

A azúcar con canela,
a naranjas y mandarinas,
a bolillo con mantequilla,
a chocolate caliente,
a tus besos.

A revoloteo de mariposas,
a vuelo de libélulas,
a miel de maple,
a jícama con limón y chile,
a mis sueños.

A nubes y algodones,
a estrellas fugaces,
a nueces de castilla y dátiles,
a duraznos en almíbar,
a tu piel.

A brisa matutina,
a arcoíris en día de lluvia,
a sal de mar,
a café con pan de dulce,
a esperanza.

A pistaches y palomitas,
a esquites con tuétano,
a tinto y a espumosos,
a noche de luna con quesos,
a futuro.

A manzana y fresas,
a mar en calma,
a murmullo de bosque,
a café recién hecho,
a tu voz cuando me llama.

A colores imposibles,
a tequila y a mezcal,
a agua de jamaica,
a rosales y lavanda,
a los brazos de mi madre.

A magia,
a nata para untar,
a transformación,
a misterio,
a la fuerza de mi padre.

A vida y paz…

Por Angélica Ponce