VII

Quisiste reinventar el cielo,
convertirnos en Dioses.
No alcanzó tu fe ni tu deidad,
ni escapularios ni exvotos.
.
Hurgaste en mis entrañas.
Revolviste escombros y recuerdos.
Hallaste una mortaja,
acurrucaste tu cuerpo.
.
Sorbí tus sesos,
comí tus ojos,
agrandé tus llagas,
lamí tu sangre…
.
Me volví infierno.
Por Angélica Ponce