Blancas son las sábanas

Blancas son las sábanas
que envuelven tu cuerpo.
Insumisas, reptantes, impolutas.

Blancas son las sábanas que te acogieron,
cuando rota la membrana te dejó colgando
con un cordón en el ombligo.

Blancas son las sábanas que te abrazaron
en tu primer llanto, en tu llegar a casa,
en tus sueños de infancia.

Blancas son las sábanas de tu inocencia,
del primer orgasmo,
de los sueños húmedos.

Blancas son las sábanas de los cuerpos compartidos,
de los amores absolutos,
del paraíso efímero y sus constelaciones.

Blancas son las sábanas de tus soledades,
de tus pérdidas, de tus ganancias,
de los sueños eternos.

Blancas son las sábanas de tu piel terciaria.
Memoria de surcos y pigmentos en el ocaso.
Recuerdos que no serán.

Sabiduría del eterno descanso
en mortaja de sábanas blancas.

Por Angélica Ponce