La revolución del universo

Hoy me propuse recortar el sol,

para no opacar tus ojos.

Pintar las nubes de rosa,

para sonrojar tus mejillas.

Colorear el cielo de amarillo,

para despertar sin miedo.

Hoy me propuse bajar la luna

y descubrir que sí es de queso,

para comerla contigo, sin receso.

Estrellas fugaces y querubines

saltando entre montañas

y lagos de algodones.

Pinceladas de belleza prieta

que recubren tu historia

de lucha y mestizaje.

Hoy me propuse montar una libélula,

aferrarme en vuelo a tus manos,

a tu corazón, a tus piernas.

Hoy me propuse beber del océano,

hacer de tus sueños el presente,

para, de rocío, despertar cubierta.

Tierra mojada que huele a futuro,

verdad absoluta escrita con besos.

Eternidad convertida en abrazo,

en franca revuelta al universo.

Por Angélica Ponce