
Hoy quise escribir de lo que sucede en Teuchitlán. Hasta el 20 de marzo de 2025, la Fiscalía de Jalisco ha reportado y publicado el listado e imágenes de más de 1400 objetos encontrados en el rancho Izaguirre, tras el hallazgo de 154 pares de zapatos, restos humanos óseos, crematorios y fosas, 15 días antes por un grupo de madres buscadoras.
Entre las descalificaciones y el acoso de parte de los gobiernos locales y federal a colectivos y madres buscadoras, y dado que México vive uno de sus peores momentos de violencia y desaparición, preferí rescatar el testimonio de Ceci Flores, fundadora del colectivo de Madres Buscadoras de Sonora, que se publicó en este espacio cuando presentó la crónica de su desesperación en el Museo Memoria y Tolerancia a principios de 2024.
Caí en la cuenta de que no solo el gobierno ha abandonado a las Madres Buscadoras y a otros colectivos, también nosotros, como sociedad, hemos sido indiferentes. El 8 de marzo de este 2025 cientos de mujeres salimos a las calles y ahí estaban ellas: sororas. Apenas unos días después, esas mismas mujeres que buscan a sus desaparecidos, fueron al Zócalo de la Ciudad de México y otros puntos claves del país, en protesta por Teuchitlán y yo no fui, no fuimos, las dejamos solas. Me avergüenzo.
Sé que no se pueden abrazar todas las causas ni que las letras alcanzan para menguar el dolor o la indignación de esas mujeres, pero quizás el testimonio de una de ellas sirva para recordarnos que no debemos abandonarlas. Siempre es más fácil mirar hacia otro lado, ignorar voces o culpar a otros. Seguir con nuestra vida. Hoy me miré y me vi dejando solas a esas mujeres que podrían ser mi madre buscándome… Me dolió mi indiferencia.
Por Angélica Ponce
“Necesito que busques a Alex”, publicado en febrero de 2024. Para mayor información sobre el libro, véase Flores Armenta, Ceci Patricia. Madre buscadora. Crónica de la desesperación. Fondo Blanco Editorial, 2023.