Nt’ete

Desnuda me miro
en el espejo de agua.
Soy ninfa nacida entre lotos,
en séptimo día.

Víspera de blasfemias
en campo santo.
Retorno de antaño que sabe a futuro
bautizado en ceniza.

Mi cabello es herbal
y mi vientre fecundo.
Bebedero granate
de constelaciones y lunas.

Dicen que robo corazones,
que lanzo hechizos, que sorbo sesos
y disecciono huesos.
Que soy arpía.

Si vuelo entre tejados,
hinchada de fuego y envuelta en plumaje,
¿qué hago buscando la carne pueril,
si nací de la nada?

Soy mito,
soy realidad,
soy equilibrio,
soy conjuro.

Soy lienzo prieto
moldeado en tepetate,
que se mira desnuda
en el espejo de agua.

Luna menguante,
luna creciente,
que baila en las noches
con sus iguales.

Por Angélica Ponce