
Las palomitas de maíz
son las nubes de la tierra.
Implosión de soles diminutos,
pareidolia nívea de galaxias.
Rebaño de corderos a la mantequilla,
de esponjosa mixtura salada.
Se inflan y vuelan entre vapores,
en hornos y cazuelas.
Embrollo de chispas menudas,
con sabor a infancia.
Espigones de gramíneas,
en suelo fértil, de mazorcas tiernas.
En carbón y ocote encendidos
brincan semillas en racimos blancos.
Ardor de siete razas de maizales,
en rito de coronación de rosetas.
Humareda evocación
sin sahumerio,
de nubes terrenales.
Por Angélica Ponce