
Tus pasos resuenan en mi cabeza.
Me los sé de memoria.
Habitan conmigo en tu ausencia.
Son visita noctámbula, insomne.
Fuego que hiela
en contradicción a su naturaleza,
como tus pasos inexistentes,
en reto a mis recuerdos exiguos.
¿Sabes que tus pies te abandonan cuando duermes?,
¿que se calzan con la luna para irrumpir mis sueños?,
¿que recorren las calles que fueron nuestras?,
¿que se niegan a la brusca supresión del olvido?
El resueno de tus pasos
es encomio de tu ser ausente.
Distracción del ánimo,
inconciencia pasajera.
No me gustan las pérdidas, no sé qué hacer con ellas.
¿Cómo se llenan los vacíos que deja el abandono efímero?,
¿cómo se borran los rastros y las sombras?,
¿cómo te deshaces de la memoria indeleble?
Transformaciones de escenarios.
Entrada y salida de personajes,
de pasos que fueron y harán historia.
Involución. Ocaso. Pérdida continua.
Por Angélica Ponce