Romper los cielos

Emprendí el viaje descalza,

para grabar mis huellas

cuando la memoria de otros

intente borrar mi historia.

Surcos de barro y de sabiduría

de aquellos que me antecedieron.

Voz perenne de los que vendrán,

ingénitos e ignotos.

Camino descalza

para contar mi historia,

para romper la mordaza,

para gritar por mis muertos.

Embebida en escritos

de noches y de días,

exprimo las córneas lunares.

Unjo con savia mi existencia.

Crece la hidra contra el olvido

y el salitre mordaz de la ignominia.

Fluye la palabra libre

contra la opresión que repta.

Camino descalza

para hundir los pies en la arena,

para leer estrellas y caracolas,

para yacer entre espuma y sal.

Ceniza volcánica,

rumores agotados.

Pies y manos desnudas,

el pasado desmigajan.

Defensa contra el hierro ardiente

de un yelmo sin cabeza.

Indómita escalada por el risco,

en despliegue de alas fluorescentes.

Camino descalza para romper los cielos.

Por Angélica Ponce