Rutina

En ese transcurrir del tiempo
trinan las aves.
El sol se asoma.
La ciudad despierta.
Naturaleza en mimesis.
Voces y motores,
gente que va y viene
hacia ninguna parte.
Sube la temperatura,
hora del lunch,
todos a la mesa.
Regreso a la rutina
sin siesta.
Prolongo los pendientes,
los guardo en cajones.
El reloj se queja,
a tiempo para el bus.
Hogar que espera.
Un refrigerio en pijama,
cepillado de dientes,
jabón y agua sobre el rostro.
Imágenes de streaming.
Cierre de puertas y persianas.
Las últimas voces.
Grillos extraviados,
zancudos impertinentes.
La oscuridad y el sueño,
preámbulo del ciclo del mañana.

Por Angélica Ponce